Cómo funciona una lámpara solar de exterior

Dadas las sucesivas subidas en el precio de la luz, la lámpara solar de exterior es una de las mejores opciones para iluminar zonas como terrazas y jardines, pues no tendremos que preocuparnos por las horas que pasa encendida.

Lo único que debemos hacer para instalar las lámparas que funcionan con energía solar es ponerlas en su lugar, en la pared o en el suelo, en una zona en la que le dé el sol la mayor parte del día.

Funcionamiento de las lámparas solares de exterior

Para saber cómo funcionan las luces solares tenemos que saber cómo están hechas y qué componentes tienen.

De forma muy básica, una lámpara solar exterior tiene una placa solar, una batería, y la propia lámpara con la bombilla que suele ser de tecnología led y una cubierta.

Durante el día la placa solar carga la batería que es la que permite usar la luz cuando nos hace falta, casi siempre por la noche, sin gastar un solo kilovatio.

Las luces solares no necesitan instalación

El que las lámparas que funcionan con energía solar no sumen ni un céntimo a nuestro recibo de la luz ya es una enorme ventaja, pero tienen otra que aún supera a esta y es que no necesitan instalación eléctrica.

Cuando compramos una de estas luces solo hay que fijarla al suelo o a la pared (algunas se clavan directamente en la tierra), de manera que nos olvidamos de poner enchufes, enterrar tubos, pasar cables, etc. De esta manera, son una buena alternativa para esas zonas en las que no hay cables y en las que no queremos instalarlos.

Consejos para usar una lámpara solar de exterior correctamente

Una lámpara solar no deja de ser un elemento bastante sencillo, pero a pesar de ello hay seguir una serie de consejos para usarla de manera correcta y para que haga su función.

Hay que comprarlas impermeables

Las lámparas solares se pueden mojar, pero para ello tienen que ser impermeables. Algunas de las que se venden no lo son, se suelen usar en zonas interiores como terrazas, de forma que antes de colocarlas en un jardín hay que asegurarse de que son impermeables y ver en qué grado, pues algunas es posible que solo aguanten un pequeño chaparrón.

Es mejor que se puedan apagar y encender

En el mercado podemos encontrar todo tipo de lámparas solares y muchas se encienden en cuanto oscurece. No podemos apagarlas y encenderlas a voluntad, lo cual no es nada cómodo pues no siempre queremos tener las zonas exteriores iluminadas.

Además, si no se pueden apagar las baterías se estarán cargando de manera constante, acortando mucho su duración.

El sensor de movimiento es muy útil

A la hora de usar una luz solar, un sensor de movimiento es muy útil, en especial en aquellas zonas de paso como los pasillos que llevan al garaje o a la puerta exterior.

Estos sensores permiten que las luces estén apagadas y que solo funcionen cuando detecten a una persona para apagarse de nuevo pasados unos segundos.

La lámpara solar exterior es una de las mejores opciones para iluminar terrazas y jardines. No hay que pensar mucho cómo cargar una lámpara solar, solo hay que ponerla al sol, nos ahorra una gran cantidad de energía y nos evita llamar a un electricista, de forma que sus ventajas son enormes con respecto a otro tipo de iluminación.