Qué son las bombillas incandescentes y para qué se usan

Las bombillas incandescentes son ya el pasado de la iluminación. Desde hace años, ya más de una década, este tipo de luminarias no se fabrica ni importa en la Unión Europea. Hasta el año 2016 se mantuvo una política de retirada progresiva de aquellos modelos que acumulan mayor derroche energético, pero todavía hoy es posible encontrar algunos modelos que quedaron como stock en muchos establecimientos.

El uso que se le da a estas luminarias en la actualidad es muy residual y ha pasado a ser más de carácter decorativo, como veremos más adelante.

Qué son las bombillas incandescentes

Mucha gente joven se preguntará hoy día qué son las bombillas incandescentes, pues lo habitual en la actualidad es acudir a luces de bajo consumo, especialmente luces LED. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, el alumbrado incandescente era el mayoritario tanto en ambientes domésticos como laborales, industriales y hasta en la iluminación pública.

Las bombillas incandescentes se componen de un filamento, un gas de relleno, la ampolla y el casquillo. Un metal, que normalmente es el tungsteno, se caliente a través de una corriente eléctrica. La corriente pasa por el filamento que provoca que el metal entre en incandescencia e irradie luz.

Cuanto más elevada es la temperatura del filamento, más es la cantidad de luz visible emitida y más eficiente es la lámpara. El gas de relleno, que está incluido dentro de la ampolla, evita que el filamento se evapore. Los gases que se utilizan son nitrógeno, argón y criptón.

En las lámparas halógenas, el gas es halógeno (iodo, bromo, flúor). La idea es conseguir que el filamento se regenere para que su vida útil sea mayor.  La ampolla de vidrio contiene el filamento. Por último, el casquillo es la parte metálica que conecta la bombilla con el portalámparas.

El fin de las luminarias de este tipo tiene un motivo evidente, son bombillas que malgastan mucha energía y duran muy poco. La mayor parte de energía que consumen se pierde en calor. En cualquier caso, todavía hoy hay bombillas incandescentes que se pueden comprar, especialmente a través de internet.

Ideas para usar las bombillas incandescentes en tu decoración

La evolución en la iluminación ha ido dejando a un lado las bombillas menos eficientes. Sin embargo, hay un espacio donde siguen teniendo hueco, la decoración. Por poco dinero, pues una bombilla incandescente tiene un precio muy bajo en la actualidad, incluso menos de un euro, se pueden promover espacios de estilo retro, vintage e industrial.

¿Cómo sacar partido de las bombillas incandescentes?

Algunos proyectos de iluminación interior se basan en el uso de estas bombillas para recrear escenas de luz combinadas con otras lámparas, para buscar ambientes románticos o para adaptarse a las necesidades de la zona: jardines, terrazas y otros espacios abiertos.

Estas ideas son solo apropiadas en lugares que no sean de uso habitual debido a la baja eficiencia de estas luminarias. El toque visual que aportan los filamentos es también muy apropiado en islas de cocina con lámparas colgantes. Por otra parte, las bombillas puedes usarse como elemento de decoración incluso sin emanar luz.

 

Las opciones decorativas con las bombillas incandescentes son muy variadas, pero hay que tener en cuenta que no son luces óptimas para una iluminación general. Cuando se usan, hay que hacerlo con moderación, pensando en el bolsillo y en el consumo eléctrico.